Ahora pienso en esdrújulas.
Ellas que siempre me han gustado,
direccionales, son las brújulas
Recónditas que me han faltado.
Y en el cráneo réquete suenan
imágenes idas del Tártaro;
nuestras efemérides, risueñas,
Inventando traición de pájaro.
Son mis favoritas las mandonas.
Rígidas, como tú, y lúgubres.
Todas son las horas que abandonas
En mi cúpula y en tu cómoda.
Háblate, te imploro, perdóname.
Fúmate, mójate y jáctate.
Muévete, olvídate, cámbiate.
Mírate, encórvate y púdrete.

Leave a comment